Tommaso los verdaderos demonios de Abel Ferrara
- Claudia Sodano
- 17 nov 2019
- 2 Min. de lectura

Foto: Oscarito Sánchez
La última película de Abel Ferrara es la narración de su infierno personal que con tintes de sentimientos sombríos y obscuros y de dolor que se desvanecen entre los cálidos tonos del atardecer de la ciudad de Roma su alter-ego Willem Defoe es sinécdoque de un hombre contemporáneo, portavoz de un desacuerdo cuyo carácter autobiográfico se vuelve universal.
C.S
¿De dónde la nace la idea del film Tommaso?
A.F
Es una elección estilo. el idioma italiano tiene su propia belleza en particular: la armonía del sonido que fluye de una manera completamente diferente al inglés.
Incluso mi nombre, Abel, me encanta escucharlo en italiano.
Tommaso no es la primera película que haces en Italia, ¿porqué esta fascinación por el idioma, por la cultura de Italia?
Soy un italoamericano. Mi abuelo era del sur de Italia, cerca de Nápoles, y llegó a los Estados Unidos, donde recreó, junto con su hermano, una especie de estado napolitano en Little Italy y es por eso que en el sur de Italia están en mis raíces. Entonces cuando llegue a Roma vi esta conexión, ahí conocí a Cristina la que ahora es mi mujer y tuvimos una hija. Ahora vivimos todos juntos en esta ciudad.
Nápoles y Roma son para mi ahora una nueva frontera.
Sé que también realizaste otros proyectos en Italia , como el documental: “Napoli Napoli Napoli”. Me sorprendió mucho el hecho de que se centraba exclusivamente en el microcrimen , la violencia y los problemas sociales de esta ciudad.
En realidad, mi deseo era hacer una película sobre mujeres en la prisión, quería contar sus historias y contextualizarlas dentro de la ciudad. El proyecto me parecía bastante interesante, pero fue muy difícil. Después de dos días, quería salir de ese lugar. Sin embargo, debo admitir que sentí una cierta humanidad entre esos muros. En Nápoles, las personas se cuidan unas a otras, y lo hacen incluso en tales situaciones.
¿Cómo fue la experiencia de trabajar con tu hija?
Anna era muy buena y extremadamente natural en la actuación. Willem Dafoe es un gran actor y es además, el padrino de Anna. Mi hija estaba totalmente conectada a la película en la que ella misma se interpretaba. Cristina, mi mujer, que interpreta la madre de Anna, es también una actriz. Digamos, que estábamos en un “ negocio familiar”.
Tommaso confía en la filosofía en la religión para tratar de superar sus problemas , pero no parece obtener ayuda de estas . El resultado es un sentimiento de desconfianza y fracaso. ¿Qué piensas?
No es una cuestión de éxito o fracaso de estas prácticas, Tommaso puede obtener algún beneficio hoy y un fracaso mañana. No hay una conclusión al respecto en esto. Creo al final de la película, el sufrimiento de Tommaso no se termina ahí , sino que todavía continua el.
¿Cuáles son tus proyectos futuros?
Acabo de terminar de filmar Siberia que será mi próximo film. Y mas tarde me gustaría hacer una película sobre el Padre Pio, en Puglia. Por supuesto me gustaría tener a Luca Marinelli para ese proyecto.
¿Definirías a tu film Tommaso como autobiográfico?
Pues si. Se podría decir que es autobiográfico. Porque ¡Además, están mi esposa y mi hija y se rodó en Roma, en mi departamento!